domingo, 1 de marzo de 2015

En busca de un Puente al siglo XXI

La Presidente Cristina Fernández ha “roto puentes” con el Poder Judicial, con la Corte Suprema de Justicia, y con un amplio sector de la sociedad.

En el marco de un importante operativo de seguridad a cargo de la Casa Militar de la Presidencia de la Nación, la Presidente Cristina Fernández dio por inaugurada las Sesiones Ordinarias en el Congreso de la Nación. Con un discurso que duró 3:45 hs., apenas unos minutos más extenso que el año anterior; con buen tono, amable y por momentos arrollador, desplegó toda su capacidad como oradora, manteniendo una actitud conciliadora durante su desarrollo; pero al final, fiel a su estilo, eligió la confrontación; rompiendo puentes con sectores de la oposición, en especial con la Justicia. En este significativo acto que posee un alto valor Institucional, y donde interpreto por su actitud y alguna frase que deslizó, y que pasó desapercibida, que allí en esa Cámara, el debate la va a volver a tener como la principal protagonista a partir de 2016, quizás desde la oposición. 

Muchísima gente se encontraba desde temprano frente al Palacio Legislativo y en sus   inmediaciones, el aparato oficial kirchnerista a full, mostraba a su militancia con clara intención de demostrar fuertemente que también tienen el control de la calle, y contrarrestar a la oposición que últimamente la había apropiado. Cristina, consciente lo devaluada que se encuentra su imagen política, necesita para sus propósitos no sólo la amplia mayoría que posee en el Congreso, sino también un fuerte apoyo popular, y mostrarlo no solo a los ojos de la oposición, sino además al mundo; dónde este último mes las planas de los principales diarios, la tuvieron como protagonista a raíz del asesinato del Fiscal Especial de la Unidad AMIA Alberto Nisman, cuya muerte dudosa se enmarca en un magnicidio Institucional.

La Presidente Cristina Fernández habló de todo, comenzó destacando los logros económicos de su gestión, donde se refirió al record turístico de este último año y privilegió a la Empresa Aerolíneas Argentinas; nos presentó con su alocución un "País de maravillas", la Argentina que vive del subsidio. Sumó a ello la eficiente gestión en el sistema previsional, donde destacó, con acierto, los exitosos resultados en el ANSES, ante la mira satisfecha de quien fuera su responsable, el actual candidato presidencial Sergio Massa.


Cristina "rompió puentes" y trató de idiotas a la oposición.

Mientras Cristina no hablaba de la Argentina del presente, como negando una realidad que nos aflige, intentando hacerla inexistente; continuaba resaltando temas referidos a la inclusión social, redistribución de la riqueza, salud, ciencia y tecnología y defendió los acuerdos comerciales con la República de China, apuntando a los candidatos presidenciales y a quienes la criticaron, diciendo que "no se puede ser tan estúpido, tan colonizado mentalmente, tan subordinado intelectualmente, tan chiquito de cabeza y de neurona". Daniel Scioli y Mauricio Macri, fueron golpeados nuevamente cuando la Primer Mandatario se refirió al tema del saneamiento del riachuelo.

En una decisión presidencial que seguramente no va a tener oposición de ningún espacio político, que va a contar con consenso de la población, más allá de las ideologías y partidismos, dónde seguramente va a tener un fuerte impacto y un próximo buen rédito electoral; envía mañana al Congreso Nacional un Proyecto de Ley para la creación de la Empresa Ferrocarriles Argentinos, fusionando todas las empresas del sector, del servicio de cargas, el servicio de pasajeros, y donde comunica que el Estado vuelve a hacerse cargo de ese medio de transporte público. Aunque llega a más de 11 años de su Gobierno, es una muy buena decisión de la Presidente de la Nación desde el punto de vista de los intereses nacionales; pero oportunista y sospechada de pretender un rédito electoral, si consideramos además que habría sido rápida de reflejos al advertir el fuerte apoyo que le brinda la sociedad a las víctimas y familiares de la "tragedia de Once".

Al promediar su discurso, Cristina comienza a confrontar al advertir carteles referentes a la AMIA, que algunos legisladores de la oposición sacaron a relucir en sus bancas; es en ese momento donde cambia su actitud conciliadora y menciona por primera vez al Fiscal Alberto Nisman y su denuncia. El breve minuto que le dedicó al recientemente Fiscal asesinado resultó de mal gusto, ya que fue muy escasa su actitud de condolencia, y las preguntas que refirió a dos documentos encontrados en la caja de fuerte de Nisman y que son de su puño y letra. El único que las podría responder es él y está muerto; por lo tanto las preguntas de la Presidente Cristina Fernández, nunca van a tener respuestas, hayan sido ciertas o falsas, eran graves; y más graves aún las críticas y descalificaciones que Alberto Nisman como Fiscal de la Nación debió soportar, y la desprotección que sufrió por parte de quienes tenían la obligación y responsabilidad de protegerlo, que no es otro que el  propio Gobierno que preside.

Cuando se refirió a la AMIA y al atentado a la Embajada de Israel ocurrido en 1992, realizó un ligero análisis de lo ocurrido estos años, interpreto que intentó decir que la pista Siria debió haber sido considerada. En cuanto a lo puntualmente expresado en el atentado ocurrido en 1992, disiento con lo expresado por la Presidente de la Nación, ya que el Estado de Israel, sí reclamó por lo ocurrido en su Embajada en nuestro País.

El Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, fue uno de los blancos de Cristina junto a lo que ella denomina el "Partido Judicial". El primero seguramente va a responderle, tal a su circunspecto estilo, cuando en los próximos días realice la apertura del año judicial. En cuanto a lo segundo, fue muy dura con los integrantes de la Justicia que enmarca en ese espacio, y que lo integran, a su criterio, los miembros del Poder Judicial que fallan en contra del Gobierno Nacional, dijo al respecto "últimamente el partido judicial se ha independizado de la Constitución, de las leyes, de los códigos, del sistema normativo vigente".


Conclusión

La Presidente de la Nación Cristina Fernández, se perdió la oportunidad en su último discurso de apertura en el Congreso Nacional, de hablar de la Argentina real, y de los problemas reales que sufre diariamente la sociedad. En su afán político de redoblar apuestas, "rompió puentes" fundamentales. Veremos cual será su reacción con vistas al futuro y en los meses que le quedan de Gobierno; lo seguro según dejó trascender, es que el Parlamento la va a contar como protagonista en los debates a partir de 2016.

La imperiosa necesidad de construir un puente al siglo XXI, es el camino de una Argentina superadora, donde va a importar "reconstruir puentes" por sobre las "comodidades". El candidato presidencial, que se anime, se comprometa con la gente, reconstruya los "puentes rotos" con la comunidad judicial, reconstruya los "puentes rotos" con la sociedad y se ocupe de los problemas que realmente importan y que reclama; llámese seguridad, lucha contra el narcotráfico, contra la corrupción, desarrolle economías regionales, se ocupe del campo, y defienda una Justicia realmente independiente; seguramente va a ser el próximo Presidente de los Argentinos.
Oscar Dufour
Bs. As., Marzo 1 de 2015.

Fuente: InformadorPublico.com

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