Un grande del periodismo y la vida, coherente con sus principios y férreo defensor de las libertades y la verdad histórica.
Hace un año en la mañana del lunes 14 de Octubre a la edad de 76 años,
nos dejaba el querido Carlos Manuel Acuña. Había nacido en 1937 y desde muy
joven abrazó el periodismo, el que ejerció ininterrumpidamente por más de medio
siglo, contándolo el diario La Nación en
sus comienzos de la profesión como una prestigiosa pluma, que luego se extendió
a radio y televisión.
Entre los ’70 y los ’90 el Diario La Prensa lo contó entre sus columnistas
más destacados y valerosos, fue allí donde tuve el gusto de conocerlo hace
muchos años, en su despacho abarrotado de papeles y fuerte olor a tinta, donde
primó una extensa charla que jamás olvidaré, y que fue además un canto a la
libertad, a la diversidad y tolerancia,
con una frontalidad que no dejó de estar nunca exenta de una amabilidad que lo
caracterizaba y un fuerte compromiso con sus ideas, lo cual no le impedía estar
abierto al dialogo, con quienes pudieran disentir con él. Me impactó entonces
sobremanera, su visión de la realidad y como lograba traducirla en sus notas y artículos
periodísticos.
Nos dejó a las nuevas generaciones, el mejor regalo que un periodista
puede dejar, y son sus editoriales en las distintas plataformas que tuvieron el
honor de tenerlo como integrante y maestro de maestros. También nos dejó como
un valioso tesoro, y elemento de permanente consulta y lectura sus libros, escribió “Por
amor al odio” -dos tomos-,
donde describe y analiza a las organizaciones terroristas que acosaron al País; “Verbitsky de La Habana a la
Fundación Ford “, y “Los traidores” , en el que pretende no solamente
transmitir al lector el contenido doloroso de los años de plomo, sino que también
deseaba preparar a las futuras generaciones para enfrentar el proceso revolucionario
que a su mirada continuaba; decía “solo la Justicia y la concordia podrá ser la
vía que permita alcanzar esa meta”.
En “Por amor al odio” enseñó el
setentismo del marxismo y de las organizaciones terroristas infiltradas en el
Peronismo, es un verdadero manual que no debe faltar en las bibliotecas de
quienes amamos dentro de un revisionismo la verdad histórica. Precisamente en estos Libros y sus Editoriales periodísticas,
Carlos reflejó su versión de la “amenaza
guerrillera en la Argentina, la autodefensa de parte del Estado y el desenlace
de los años recientes, cuando los revolucionarios de los ’60 y ’70 lograron
enquistarse en el poder a través del Frente para la Victoria”.
En una época de nuestra querida Argentina, donde quieren hacernos creer que pensar distinto es conspirar, donde pretenden cercenar la libertad de expresión, y donde si te quitan esa libertad parecería acabarse el espíritu democrático de la República; Carlos Manuel Acuña fue un hombre con una valentía digna de imitar, de convicciones firmes y lealtades profundas, donde jamás detuvo su actividad periodística en defensa de nuestras libertades; en estos tiempos era el Coordinador General del Informador Público.com y también dirigía el portal especializado El Tábano. Fue un grande del periodismo y la vida, coherente con sus principios y férreo defensor de la verdad histórica.
Descansa en paz con la bandera
de nuestra Patria como insignia.
Te extrañamos Carlos.
Bs. As., Octubre 13 de 2014.
Fuente: informadorpublico.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario